En un concesionario, se nota rápidamente el cambio: las etiquetas muestran motorizaciones híbridas donde el diésel dominaba hace tres años. En 2024, el mercado automovilístico francés ha continuado su transformación, pero no en la dirección que muchos esperaban.
Las ventas de vehículos eléctricos y híbridos enchufables nuevos representaron el 25,7 % del mercado, frente al 26,2 % en 2023, según el Servicio de Datos y Estudios Estadísticos. La circulación de vehículos de gasolina, gas y eléctricos creció un 7,6 %, mientras que la de coches diésel disminuyó un 4,7 %.
Euro 7: lo que cambia concretamente más allá de las emisiones de escape
Cuando se habla de normas antipolución, se piensa espontáneamente en los gases de escape. El reglamento Euro 7, adoptado en 2024, amplía el ámbito. La abrasión de los frenos y de los neumáticos entra en el ámbito regulatorio, lo que también afecta a los vehículos eléctricos, a menudo más pesados que sus equivalentes térmicos.
Este reglamento se aplicará a los nuevos tipos de coches y vehículos comerciales ligeros a partir de finales de 2026, y luego a todos los vehículos nuevos afectados un año después. Para los fabricantes, esto significa repensar los materiales de las pastillas y la composición de los neumáticos desde la fase de diseño.
Regularmente se puede encontrar el detalle de estas evoluciones regulatorias y sus consecuencias prácticas en los artículos de auto en Actu Auto Buzz, que siguen estos temas a lo largo del tiempo.
Sostenibilidad de las baterías eléctricas: un umbral regulatorio para los compradores
Comprar un vehículo eléctrico de segunda mano sin saber en qué estado se encuentra la batería es el riesgo que frena a muchos compradores. Euro 7 aporta una respuesta concreta al establecer umbrales mínimos de capacidad energética para la homologación de los modelos.

Las cifras son precisas: 80 % de capacidad preservada hasta cinco años o 100,000 km, luego 72 % hasta ocho años o 160,000 km, según el primer límite alcanzado. Estos umbrales se refieren a la recepción de los vehículos, no directamente a la garantía comercial ofrecida por cada fabricante. Las opiniones varían sobre este punto, ya que algunas marcas ya ofrecen garantías de batería más generosas que este umbral regulatorio.
Para el mercado de segunda mano, esta norma crea una base de confianza. Un vehículo homologado bajo Euro 7 deberá haber sido diseñado para cumplir con estos umbrales, lo que proporciona un referente objetivo al momento de la reventa.
Pasaporte de batería y trazabilidad: lo que prepara el reglamento europeo sobre baterías
El reglamento europeo sobre baterías, aplicable desde febrero de 2024, introduce progresivamente un requisito de trazabilidad que transformará la industria. La idea es simple sobre el papel: cada batería de vehículo eléctrico dispondrá de un pasaporte digital que contendrá su historial, su composición química y su rendimiento.
En la práctica, los fabricantes deben adaptar sus cadenas de suministro para documentar el origen de las materias primas. Aquí se habla de cobalto, litio, níquel, manganeso. El pasaporte de batería se volverá obligatorio a partir de 2027, con un despliegue completo previsto para el período 2027-2036.
Lo que esto cambia para la compra de un vehículo
Para un comprador, este pasaporte digital permitirá verificar el estado de salud de una batería antes de la compra, un poco como un libro de mantenimiento, pero estandarizado a nivel europeo. Los profesionales de segunda mano ven en esto una palanca para tranquilizar a los clientes y estructurar los precios de reventa de los vehículos eléctricos.
- Acceso al historial de carga y degradación de la batería, documentado desde la salida de fábrica
- Trazabilidad de las materias primas utilizadas, lo que responde a las crecientes exigencias sobre el abastecimiento responsable
- Estandarización de los datos entre fabricantes, facilitando la comparación entre modelos de segunda mano
Híbridos enchufables: una discrepancia entre el consumo teórico y el uso real
Los híbridos enchufables ocupan un lugar cada vez más importante en las gamas de los fabricantes, impulsados por su ventaja fiscal y su bajo consumo en papel. En la práctica, la realidad es más contrastada. En condiciones reales, estos vehículos pueden consumir varias veces más que su ficha técnica, especialmente cuando la batería está vacía y el motor térmico toma el relevo solo.

Esta discrepancia se explica por el perfil de uso. Un híbrido enchufable conectado cada noche a una toma doméstica y utilizado para trayectos cortos cumple con sus promesas. El mismo vehículo utilizado en la autopista sin recarga intermedia se comporta como un térmico sobrecargado por el peso de la batería.
Elegir según su uso diario
Antes de firmar, es útil hacerse una pregunta simple: ¿el trayecto de casa al trabajo se ajusta a la autonomía eléctrica del modelo en cuestión? Si la respuesta es sí y se dispone de un punto de recarga, el híbrido enchufable sigue siendo relevante. Si los largos trayectos predominan, un híbrido clásico o un térmico reciente puede resultar más económico en el día a día.
- Verificar la autonomía eléctrica real (no el valor WLTP, a menudo optimista) consultando las opiniones de los usuarios
- Estimar la frecuencia de recarga posible: en casa, en el trabajo, puntos de carga públicos cercanos
- Comparar el sobrecoste al comprar en relación con un híbrido no enchufable durante el período de tenencia previsto
Mercado automovilístico 2024: un paisaje en recomposición
La convivencia entre térmicos, híbridos y eléctricos redefine las prioridades de los fabricantes. Renault, Citroën y otros grupos franceses ajustan sus gamas modelo por modelo, según las restricciones regulatorias y las expectativas de los compradores. El Salón del Automóvil 2024 en París confirmó esta tendencia: las novedades presentadas mezclaban SUV eléctricos, urbanos híbridos y conceptos a medio camino entre ambos.
El verdadero cambio de 2024 no se refleja únicamente en las cifras de ventas. Se juega en la regulación, con Euro 7 y el pasaporte de batería, que establecen bases sostenibles. Los modelos homologados en los próximos años deberán cumplir con criterios de sostenibilidad que no existían hace cinco años.
Para el comprador, esto significa vehículos mejor documentados, baterías más fiables a largo plazo, y un mercado de segunda mano eléctrico que gana progresivamente en claridad.



